¿Tienes fuego?

En el tendido eléctrico del final de la avenida siempre había cientos de pájaros. Todos ellos vivían allí. Siempre he tenido esa certeza durmiendo en la palma de mis manos y en las flores de mi cabeza. Supongo que seguirá ahí cuando muera. Una mano me asaltó, apoyándose en mi hombro, apelándome. Cuando me giré, miré a los ojos, pero […]