arte, carrusel, fotografía — 4 marzo, 2014 at 10:00

Richard & Richadson : Dos artistas, dos tiempos

por

Puede que en un primer vistazo poco tengan que ver las obras de dos de los fotógrafos con más renombre de los últimos tiempos: Richard Avedon y Terry Richadson. Mientras el primero fue un icono de la fotografía y un respetado artista dentro del mundo del arte, gracias a su ingenio y gran potencial, fotografiando grandes personajes que definieron las míticas épocas de los 60 y los 70, el segundo se caracteriza por captar momentos difíciles de mirar, y que atentan por muy absurdo que parezca, ala sensibilidad de la sociedad más puritana estadounidense.

Las carreras de ambos están marcadas eso sí, por el éxito profesional (trabajos para Harper’s Bazaar, Vogue o Look y publicidad para grandes marcas) pero también por una huella de radicalismo estético y fotográfico que contrasta con la simplicidad y sutileza de sus imágenes.

Retratos de The Beatles realizados por Avendon en 1967

Uno de los destacados triunfos de Avedon fue desmitificar cómo debían posar los modelos de la época, consiguiendo que se mostraran naturales, libres, creativos y en definitiva como lo harían en su vida cotidiana; rompiendo de tal manera con los tradicionales esquemas de poses impasibles y rígidas, algo que vemos diariamente en el blog de Terry, donde se muestra a las modelos sin ningún maquillaje y con una look «nude».

Avedon tuvo una vida profesional repleta de victoria y fama, y algo similar está ocurriéndole al fotógrafo de moda Terry Richardson, ambas vidas guiadas por su frenético ritmo llevándoles a realizar trabajos en todos los rincones del planeta tanto publicitarios como artísticos.

Una de las obras más conocidas de Avedon es el retrato que realizó de los Beatles en 1967, consistiendo en cinco retratos psicodélicos: cuatro retratos multicolores que incluían a cada miembro de la banda de manera individual y otro en blanco y negro con la banda en su totalidad

Al igual que Richardson, Avedon trataba de conseguir con su trabajo era mostrar aspectos de su interior, con una simplicidad y una «técnica incorrecta» (como se le tacha a menudo a Richardson) que precisamente por ello, impacta y sorprende a quien la observa, confirmando que no son necesarios grandes efectos técnicos para conseguir dejar huella.

Dos fotógrafos diferentes y al mismo tiempo con ideas muy similares : captar la realidad tal cual es, aunque en el caso de Richardson, una realidad con acento en la cara más polémica de los seres humanos. Sin embargo, mientras el mérito de Avedon ya está consolidado, todavía falta por probar si el reciente boom de Richardson se quedará en una mera moda pasajera o si, como es el caso de su compañero, pasará a la posteridad.

 

Deja tu comentario

Comments are closed.