a la intemperie, carrusel, opinión — 21 septiembre, 2013 at 10:00

Trabajo sucio

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Por Diego E. Barros

Sr. Lobo: “Limpiad el coche por dentro, pero sin que brille.. las ventanas son otra cosa: las quiero bien brillantes”

Una de mis escenas favoritas de El Padrino es la boda de Connie. Allí Michael Corleone le explica a su todavía novia cómo su padre ayudó a disparar la carrera de su protegido, el cantante Johnny Fontane, liberándolo de su contrato con la orquesta de Les Halley aun éste habiendo rechazado una oferta de 10.000 dólares de la propia mano del Don. Corleone volvió al día siguiente con Luca Brasi y en sólo una hora Les Halley acabó aceptando una segunda oferta para romper el contrato de Fontane. A cambio de sólo 1.000 dólares. La lección es sencilla: en los negocios hay que mostrar una posición de fuerza. En el mundo de Corleone este papel lo representaba el asesino Luca Brasi. Cuando había que hacer las cosas bien, Vito Corleone contaba con el abogado Tom Hagen. Pero cuando había que hacer las cosas bien de verdad, llamaba a Brasi. Discreto y servicial, Brasi era el encargado de hacer el trabajo sucio que soluciona los problemas. 

Tony Soprano también contaba con lo que los americanos llaman un fixer, una persona que soluciona problemas. El fixer de Tony era Paulie Gualtieri. No era un tipo muy listo, pero Paulie nunca fallaba cuando su jefe le encomendaba solventar un problema.

Quizá el fixer más famoso de la historia del cine es el Señor Lobo de Pulp Fiction. Cuando hacia el final de la película Vincent dispara accidentalmente en la cabeza a Marvin dejando el interior del coche hecho un asco deciden ir a casa de un amigo de Jules. Ahí es cuando entra en escena el Sr. Lobo que acepta solucionar el marrón diciendo que aunque está a 30 minutos de la casa llegará en 10. No es que se manche las manos, pero sí sabe el Señor Lobo cómo hacer desaparecer los restos de cerebro y sangre del interior de un coche hasta dejarlo impoluto.

Los fixers están en todas partes. No los vemos pero su trabajo es quizá el más importante. Bárcenas era un fixer dentro del PP, igual que aquel Correa del que ahora casi no nos acordamos. El error de los fixers es sobrepasarse en su papel y así Bárcenas pasó de fixer a contable y Correa comenzó a hacer demasiado ruido. Además tocaron la caja y ese es un pecado imperdonable en un fixer.

Es la política el lugar donde reinan los fixers, aunque aquí se les conoce mejor por el nombre de fontaneros. Desatascan las cañerías del poder. Aaron Sorkin hizo de El Ala Oeste de la Casa Blanca el mayor homenaje al fixer político pues son ellos los verdaderos protagonistas de la serie. Hay en la danesa Borgen, otro retrato de los entresijos de la política, un diálogo revelador entre uno de esos fontaneros y el candidato del Partido Laborista. Mientras éste mea en el patio del Parlamento, el fontanero le dice al candidato que si fuera un cínico le sacaría una foto y la enviaría a la prensa para dejar testimonio de la metafórica escena. El candidato, que sí es un cínico, le contesta con un arrebato de sinceridad: «¿Sabes sobre qué vale la pena mear? Sobre esa idea ingenua de que una nación es gobernada por su pueblo. El pueblo no gobierna nada. Un pequeño círculo de personas gobierna Dinamarca desde el mundo de la empresa, la prensa y un reducido círculo de políticos. Mientras yo forme parte de ese círculo, pueden llamarlo como quieran».

Luca Brasi, el hombre de confianza de Vito Corleone

Nosotros, que al único círculo que podemos aspirar a pertenecer es al de lectores, soportamos que nos meen encima. De otra forma sería imposible seguir levantándose cada mañana para ir a trabajar. En sólo una semana el Gobierno ha hecho lo que ya no es noticia; lo que dijo que no haría. Le ha tocado a las pensiones, con un recorte de 30.000 millones en los próximos años; y a los medicamentos que se dispensan en los hospitales por los que ahora habrá que pagar. Otra vez. Ya no sorprende el hecho; no damos abasto para secarnos el chorreo. Lo que sorprende es el silencio atronador del principal partido de la oposición más allá de inútiles pataletas parlamentarias y un vídeo conmemorativo. Hasta el momento, nadie en el PSOE ha salido a decir que cuando vuelvan al poder darán marcha atrás en ambos temas.

Uno bien podría pensar que en casa Ferraz callan pues a fin de cuentas, alguien le está haciendo el trabajo sucio. Aunque sea el PP.

 @diegoebarros

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