carrusel, música — 18 abril, 2012 at 10:00

F. I. V | festivales

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Por Jacobo Vázquez | Fotos © Javier Rosa | FIV //www.javierrosa.es

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Un año más se acercaron a la localidad lucense de Vilalba miles de jóvenes – y no tan jóvenes- dispuestos a disfrutar de dos noches de conciertos con lo más selecto de la escena nacional independiente. El F.I.V presentaba dos importantes novedades en esta edición. La primera de ellas era, precisamente, la ampliación de uno a dos días de conciertos. La otra, y no menos importante, es que por primera vez en su corta existencia la entrada no era gratuita sino que había que desembolsar 10€. Y es que en esta época de crisis donde los festivales luchan por su supervivencia, el F.I.V. ha tenido que reiventarse para mantenerse a flote. Aunque visto el resultado, el precio se antoja ridículo.

La banda navarra Grises tuvo que lidiar con la difícil de tarea de inaugurar el festival cuando todavía había gente llegando a Vilalba. Sin embargo, su dance-rock bailable sorprendió al escaso público que acudió a verles y los convierte en una de las bandas más prometedoras de nuestro país. A continuación llegó el turno de Catpeople. Los gallegos afincados en Barcelona tomaron el relevo dispuestos a demostrar que el giro estilístico de su último trabajo, Love Battle, les ha sentado bien. Ahogados quizás por el sonido post-punk de sus primeros trabajos y que tantas comparaciones con Interpol originó, han

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Ambiente en la jornada del sábado

optado en este álbum por un estilo más pausado y orgánico. Gracias a este equilibrio su concierto alternó entre la emoción de temas como Sorry y los destellos rock de Sister o Radio, sus grandes éxitos. Poco después llegaron Corizonas, la fusión de dos bandas experimentadas y rodadas como Los Coronas y Arizona Baby, encargados de llevar a Vilalba los sonidos fronterizos y country-rock propios de Estados Unidos. Un concierto donde no sólo interpretaron canciones de su debut sino también algunas pertenecientes a sus trayectorias por separado y que dejó patente que su experimento ha funcionado. A estas alturas de la noche, se esperaba ya el que quizás era el plato fuerte de la jornada, Delafé y Las Flores Azules. Si bien sus discos pueden resultar excesivamente edulcorados, es innegable que la fuerza y la energía con la que impregnan su directo es capaz de contagiar al público más apagado. A pesar de que sus conciertos parecen seguir el mismo guión -fue una actuación casi idéntica a la ofrecida el año pasado en el Festival do Norte-, eso no desmerece en absoluto el resultado. Para cerrar la noche el reconocido DJ y remezclador David van Bylen hizo bailar bajo la carpa a un todavía multitudinario público. Una sesión que osciló entre los éxitos mainstream y sus propias remezclas, pero que no defraudó.

Con las fuerzas ya algo mermadas comenzaron los conciertos del sábado. Miss Cafeína se encargaron de inaugurar la jornada con un concierto que seguro que no defraudó a sus fans, pero que pasó inadvertido para el resto del público. A continuación, El Columpio Asesino, autores de uno de los álbumes nacionales más destacados del año pasado, tomaron la alternativa para dejar constancia de que están viviendo el momento más dulce de su carrera. Un reconocimiento para el que han necesitado 10 años sobre la carretera y cuatro álbumes a sus espaldas, pero que finalmente ha llegado. Y no sólo por parte de crítica y público sino también por parte de sus compañeros de profesión. Entre ellos Sidonie, quienes en el momento de subir al escenario los aclamaron como la mejor banda nacional a día de hoy. Los propios Sidonie nos deleitaron también con una intensa actuación en la que presentaron las canciones de su reciente álbum El Fluido García, sin olvidarse de sus grandes éxitos como Fascinado o El Incendio. Ceñidísima en un vestido rojo se presentó Nita, la cantante de Fuel Fandango. Estos eran a priori una de las bandas menos conocidas del cartel, pero su espectacular voz apoyada sobre la fusión de funk, rock, y electrónica que practican supuso un gran cierre para los conciertos. Por último, la también gallega Marta Fierro, conocida como Eme DJ, puso el broche de oro al festival demostrando porqué es una de las djs más reclamadas del país. Una sesión donde tuvieron cabida tanto remixes de los temas más bailados durante este último año como grandes éxitos de los 80 o las últimas novedades del mercado discográfico, pero siempre con el baile como objetivo.

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@jvgalan

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