achtungrafías, arte, carrusel, cine, cine | tv, escena, internacional — 11 abril, 2020 at 1:24

Los diez mandamientos

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Ben-Hur, 1959 - MGM. Director: William Wyle
Ben-Hur, 1959 – MGM. Director: William Wyler

Me encanta la película Ben-Hur, la habré visto como unas seis veces, pero lo que no acabo de entender, es como Judá Ben-Hur tardó tanto en darse cuenta de lo mamón que era su colega Messala. Yo me di cuenta de esto, nada más salir el león de la Metro-Goldwyn-Mayer, es que fue ver el león y decir: El Messala es un cabrón de cuidado, ya puedes quitar la película que este tío me pone de mala leche. Cada vez que veo la película espero que la teja le caiga en la cabeza y lo mate, pero no hay forma.

 

Los diez mandamientos, 1956 - Paramount Pictures. Director: Cecil B. DeMille
Los diez mandamientos, 1956 – Paramount Pictures. Director: Cecil B. DeMille

 

Los diez mandamientos es otro peliculón, de esta película me encanta casi todo, menos el corte de pelo del hijo del Faraón, esa coleta lateral nunca debió de existir, ni en esa época, ni en ninguna otra, pero las modas son así. Hay una escena en esa película que me pone los pelos de puntas, es cuando Moisés sube al monte Sinaí, habla con el arbusto luminoso (Dios), y este le cuenta un par de cosas y acaba diciéndole: Diles que yo soy el que soy, y el que es, me envía a vosotros. ¡Qué momentazo! Después de esto, Moisés baja del monte sin chanclas, con la mirada perdida y el pelo como si hubiese estado trabajando en un polvero, y es que no es para menos, yo subo una montaña y un arbusto me dice que es el que es, y bajo con la misma cara que bajó Moisés y con las orejas a la altura de los tobillos. Esa escena es brutal, me encanta, pero no es la única, otra escena cojonuda es cuando convierte su báculo en serpiente y el faraón, lejos de tomárselo como una amenaza, convierte dos palitos más en serpientes. En esa escena casi lloro de emoción, es como si en aquellos tiempos todo el mundo tuviese un palito/báculo/serpiente en casa, es una flipada, me hubiese encantado vivir en aquella época e ir por ahí paseándome con mi palito/serpiente.

Los diez mandamientos, 1956 - Paramount Pictures. Director: Cecil B. DeMille
Los diez mandamientos, 1956 – Paramount Pictures. Director: Cecil B. DeMille

 

Y qué decir de ese otro momento cuando vuelve a subir a la montaña y Dios le graba los Diez Mandamientos en dos rocas maciza y le dice: Ahí lo llevas. Yo hubiese preferido que me los hubiera tatuado en el pecho antes de tener que bajar de una montaña con dos lápidas en las manos, eso tiene pinta de pesar una barbaridad. Eso, o le hubiese dicho: ¿No te importa escribírmelos en un papel y ya los paso yo a roca cuando llegue abajo?

Los diez mandamientos, 1956 - Paramount Pictures. Director: Cecil B. DeMille
Los diez mandamientos, 1956 – Paramount Pictures. Director: Cecil B. DeMille

 

Por último, la escena por excelencia, cuando con su palito/serpiente (lo usa para todo, creo que también lo utiliza para convertir el agua en sangre) abre el mar en dos, esa imagen es grandiosa, incluso tengo que apartar la mirada porque la emoción me puede.

Lo que no daría yo por un palito como ese, imagínate llegar a Cádiz en verano, ver la playa petada a muerte, sacar tu palito, abrir las aguas y plantar tu sombrilla en medio del mar.

Los diez mandamientos, 1956 - Paramount Pictures. Director: Cecil B. DeMille
Los diez mandamientos, 1956 – Paramount Pictures. Director: Cecil B. DeMille

 

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