ACHTUNG!, arte, carrusel, danza, entrevistas, escena, música, ocio, opinión, teatro, tendencias — 1 diciembre, 2020 at 1:40

El teatro va a seguir existiendo porque es una necesidad

by

Estemos o no, en 1984 de George Orwell, el teatro va a seguir existiendo porque es una necesidad. Así nos lo transmitía, José Luis Palomino con convicción.

Este técnico del Teatro Távora (y miembro de esta cooperativa), nos narró parte de la historia de este emblemático teatro sevillano, para hacernos comprender el tesón que hay detrás de tantos profesionales del sector de los eventos culturales. He allí que viéramos interesante sacar una segunda parte de esta entrevista a estos cuatro miembros de la plataforma Mute Sevilla, que se hizo el pasado 12 de noviembre en ese mismo teatro. Nos contaba José Luis Palomino al respecto:

“Esto va a pasar (se refiere a este contexto de pandemia en el que estamos sumergidos), nosotros somos los dueños de este teatro, y quizás veremos levantarse esto más adelante. Como le sucedió a Salvador Távora con 90 años, antes de morir.

La historia de esta sala fue similar, es decir: Salvador Távora fue soldador en Hytassa (en Sevilla), luego iba a cantar a los tablaos.

Al tiempo decidió montar una compañía, le pidió dinero a su suegra con el fin de comprarse una furgoneta, para irse de gira con “Quejío” por toda Europa.

A continuación, el puñetero Estado español se dio cuenta que había una compañía que estaba creciendo. Y gracias a ese festival en Bruselas, en Nancy…, aquí no. De las más de mil funciones que tiene “Carmen”, en este país se habrán hecho 40”.

Por tanto, continuaremos con el resto de las respuestas que nos ofrecieron estos cuatro miembros de la plataforma MUTE Sevilla: Ana Sosa (técnica de luz y sonido), Daniel Domenech (actor), Ana Real (cantaora flamenca) y José Luis Palomino.

Nadie es capaz de pasar un día sin oír música, o al tiempo, a uno se le antoja ir al cine o al teatro: todos tenemos incluida la cultura en nuestra vida diaria, y esa necesidad se vio acentuada, durante el confinamiento que vivimos en primavera ¿Cómo hacer entender esto a las Instituciones Públicas, y a la gente en general?

Ana Sosa. Foto: Juan Antonio Gámez
Ana Sosa. Foto: Juan Antonio Gámez

 

Ana Sosa: Solemos llamar la atención diciendo, quiénes son los técnicos que se usan en las conferencias de los técnicos ¿Por qué no se ponen de acuerdo, y hacen un parón? Yo entiendo que se están jugando sus puestos de trabajo.

¿Acaso los que interpretan en las series que nos enganchan, no son actores también?¿No hay camarógrafos grabando? ¿Productores y distribuidores, difundiendo esa serie? ¿No hay técnicos de imagen y sonido, en la post-producción de cada capítulo de la misma?

José Luis Palomino: Eso sería una utopía.

Ana Sosa: Por ejemplo, en Netflix hay un caché diferente a otras plataformas, como lo es el teatro.

José Luis Palomino: Si, y aparte hay una educación: quien ha nacido viendo la televisión o una tablet, esas personas no irán al teatro, a menos que los lleve alguien.

Desde el confinamiento de primavera, ha nacido un debate: dado que se está en una “oportunidad” para hacer más cultura en streaming una vez que se acabe la pandemia. Hay quien está proponiendo la consolidación de una plataforma en streaming de artes escénicas ¿Qué peso le dan ustedes al en vivo?

Daniel Domenech: Hay una manía de hacernos elegir entre el streaming o el en vivo, es decir: si una obra que es programada en el Teatro Távora es un éxito, no pasa nada que alguien desde Buenos Aires la vea con su correspondiente pasarela de pago. Y así estaríamos democratizando la cultura.

Ana Real: Pero que no se sustituya.

José Luis Palomino: Estemos o no, en 1984 de George Orwell, el teatro va a seguir existiendo porque es una necesidad.

¿Qué impresiones tienen sobre las gestiones del ministro cultura y deporte,  Rodríguez Uribes?

Ana Real: Yo parto de la base de que si en la misma cartera están la cultura y el deporte: allí tenemos un problema. Porque, yo particularmente, creo que al señor Uribes lo único que le interesa es que Leo Messi se quede en el FC Barcelona. Le da igual si alguno de nosotros comemos. Dado que a este país lo que le genera dinero, es tener contentos a los cuatro mandamases.

Alguien que sólo se preocupa por el fútbol, no está para entender la profesión mía y la de Daniel Domenech: no tienen capacidad para entenderla.

Daniel Domenech: El famoso “pan y circo”: hace tiempo que dejamos de ser el circo. Y ahora el circo está en los estadios. Ahora somos revolución, somos pensamiento.

Sin embargo, se promocionan los vídeos patrocinados por la llamada “Marca España”, con imágenes de flamenco y demás cosas asociadas con Andalucía. Con esos precedentes, parece que la única manera de salvar la cultura, es a través de los “tablaos de turistas”.

Ana Real: Al margen de toda esta hecatombe del sector cultural, en el sector del flamenco hay muchas empresas que hacen las cosas bien: que tienen a los artistas en el régimen de artistas. Esa es una de las luchas que tiene MUTE, en todo.

España es un país que tiene un potencial cultural en todos los aspectos. Y  el flamenco tiene un reclamo mundial, que nos hace únicos.

En España hay cantantes de ópera, rock, Jazz: fantásticos. Lo anterior está en todo el mundo, el flamenco está aquí.

A día de hoy el flamenco está ninguneado, a unos niveles que no lo he visto en la vida. Y toda la industria que lleva el flamenco alrededor: moda, instrumentos musicales, docencia…, genera mucho: vienen personas aquí a vivir seis meses para aprender a bailar flamenco.

Esa gente está alquilando apartamentos, consumiendo en Andalucía: generamos mucho dinero, y yo llevo sin cantar desde el 2 de marzo.

Yo medio puedo mantenerme, porque mi empresa ha hecho bien las cosas, y económicamente puedo subsistir. Pero yo tengo compañeros que están en el campo, que es una profesión tan digna como cualquier otra ¿Por qué un bailaor de mucho renombre, está recogiendo aceitunas? Él tiene una carrera de conservatorio de danza, y veinte años de experiencia sobre un escenario.

Ana Sosa: Nos invitan a reinventarnos continuamente, desde que empezó esto.

Cuando se habla de “Marca España”, se presume de la Alhambra, o de Toledo como ciudad monumental.  Pero ¿Por qué eso no sucede con el Teatro Távora, considerando la historia que tiene detrás?

José Luis Palomino: No sólo el Teatro Távora, también está la Zaranda Teatro…, hay mucha tradición andaluza, la cual está y no está: si Salvador Távora hubiera sido catalán, él tendría su fundación para salvar su causa.

No hay peor pueblo que el que no sabe defender su patrimonio histórico.

Ana Real: Yo he estado en Japón seis meses cantando todos los días, cobrando lo que no he cobrado aquí, y con todos los gastos pagados. Además, siendo tratada como si fuera una reina.

El días 16 de noviembre es el Día Internacional del Flamenco: Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Y Vendrá el presidente de la Junta, el alcalde, quien sea…, se hará la foto en el Palacio de San Telmo (lugar desde donde preside el presidente de la Junta de Andalucía). Al día siguiente, le pegarán al flamenco una patada, como pasa todos los años.

Daniel Domenech. Foto: Juan Antonio Gámez
Daniel Domenech. Foto: Juan Antonio Gámez

 

Daniel Domenech: Si dejamos la atomización del sector por un momento. Me vienen los ejemplos, del Carnaval de Cádiz, la Feria de Abril, o la Semana Santa…, el hecho es que hay familias que fabrican capirotes, y de no hacerlo, no comen. No hay multinacionales que los fabriquen, porque son productos artesanales.

Sin embargo, no tenemos la fuerza de una gran empresa, para reivindicar a nuestro sector.

Ante esta situación, muchos profesionales se han visto sin más remedio que buscar ingresos en otro lado, o tener que solicitar ayuda en el banco de alimentos.

José Luis Palomino: Hay gente que ha dejado su vocación, al estar en una necesidad económica.

Ana Sosa: En el momento que decides dedicarte a este tipo de profesiones, te haces a la idea de que te tienes que olvidar de tus derechos como trabajador.

Ese típico comentario: eres actor ¿De qué trabajas? ¿Eso se lo preguntaríamos a un dentista?

José Luis Palomino: Mi padre fue maquinista de RENFE, y él aprendió ejerciendo. Luego fueron apareciendo personas tituladas trabajando con él: esto no sólo pasa con la cultura, sino que además con la ciencia ¡España es un desastre!

No hay incentivos para una persona que quiera investigar ¿A quién se le ocurre estudiar filología? Y uno se pregunta ¿Qué estamos haciendo?

Daniel Domenech: Sobre eso que se nos dice a los actores ¿Por qué no te buscas un trabajo? Yo he estado trabajando durante esta pandemia en un centro de menores, he trabajado repartiendo paquetes a domicilio: es que tengo que comer.

Pero he sentido que es inmoral, y ya que yo que soy un profesional de las artes escénicas, le esté quitando el trabajo a otra persona, que sólo puede acceder a hacer repartos.

Esa persona que estaba a mi lado repartiendo paquetes, no está capacitada para ponerse una nariz de payaso y subirse a un escenario. Si mi formación me ha preparado para subirme a un escenario, es un derecho y una obligación hacerlo. Dado que es ahí donde tengo que cotizar, donde tengo que aportar.

Yo entiendo como un ejercicio de responsabilidad, mantenernos en nuestros propios trabajos.

Entonces ¿Cómo animaríais a una persona para que se dedique al teatro, a la danza, a ser técnico de sonido, entre otras tantas profesiones, del sector de los eventos culturales?

Ana Real. Foto: Juan Antonio Gámez
Ana Real. Foto: Juan Antonio Gámez

 

Ana Real: El que realmente quiere dedicarse a esto, si es su sueño, tiene que luchar por ello. Y aquí estaremos nosotros, desde ese concepto de ayudarnos, cuidarnos…, para los que vienen nuevos. MUTE está para que no se sientan perdidos, abandonados, tirados.

Ana Sosa: Mi tío también es técnico de sonido, y él no quiso que me dedicara a ello. Ya que sabe lo duro que es este trabajo y la competencia que hay.

Ana Real: Por eso tenemos que luchar para enseñarles a los que vienen, que no todo es así. Si tu sueño es ser cantante, actor, técnico de sonido…, que lo seas, haces falta.

José Luis Palomino: Esta es una profesión que nadie elige para ganar dinero, a menos que sea a partir de un proceso personal: yo empecé en la Cuadra de Sevilla cargando camiones, yo no he estudiado en mi vida para ser técnico.

                ¿Ustedes han recibido comentarios de profesores trabajando en conservatorios de música, de danza…, hablándoles sobre la realidad de las instituciones educativas?

Ana Sosa: No, sólo hemos tenido contactos con personas que trabajan en escuelas privadas.

Daniel Domenech: Yo si he recibido felicitaciones de profesores de la escuela de artes dramático.

¿Recuerda lo que salió en verano, lo del “orgullo titiritero”? Es ese el mensaje que hay que transmitir a los que estén estudiando, orgullo: Tienden a echarnos el autoestima por los suelos.

Se los digo, porque hay una sensación generalizada por parte de profesores de conservatorios  de la Junta de Andalucía, de que les gestionan personas que no han estado en un escenario en sus vidas ¿Qué les sugerirían a esas personas?

José Luis Palomino: Primero que se pasen por las salas y las compañías.

Ana Sosa: No tienen por qué dimitir.

José Luis Palomino: Igual si.

Ana Sosa: Tan sólo tienen que mostrar interés, por aprender de la cultura.

Daniel Domenech: Cuando vayas a ver una obra de teatro, no vayas sólo para hacerte la foto, quédate hasta el final.

José Luis Palomino. Foto: Juan Antonio Gámez
José Luis Palomino. Foto: Juan Antonio Gámez

 

José Luis Palomino: Por esta sala han pasado todos: Espadas (actual alcalde de Sevilla), Alberto Garzón (actual ministro de consumo de España)…, y todos se han hecho la foto con Salvador Távora, o sin él. Y alguno que otro, me ha dicho que no me preocupe, que esto se echará para adelante ¿Tú lo has visto? Yo no.

Ellos saben lo que hay: a nosotros se nos concedieron unas ayudas en el 2019, y todavía no llegan.

(…)

Daniel Domenech: En Santiponce (localidad de la provincia de Sevilla), ante el confinamiento perimetral, se decidió potenciar la cultura en ese municipio. Porque, si la gente del pueblo no puede salir, ellos consideraron una obligación aumentar la oferta cultural.

Hay que poner en valor a las personas que están dando la cara en este momento, dado que en tiempos de “bonanzas”, todos se ponen la “medallita”: cuando pase todo esto, hay que valorar quien dio la cara.  

A pesar del valor que tiene el testimonio que nos ofrecen ¿Qué pronóstico nos darían?

Ana Sosa: A pesar de que hayamos llegado tan lejos, para mí es frustrante, después de que han pasado todos estos meses que llevo participando en la organización de MUTE. Y aún tengo compañeros repartiendo comida en bicicleta con 50 años: hay gente que no tiene nada, y siguen pasando los días.

Mute va abrir una rama social, para ayudar a los compañeros con el pago de facturas básicas, como el internet, o la luz.

José Luis Palomino: Eso es lo importante de este movimiento que se ha creado, no es cuestión de “sindicarse”, es que hay hermandad.

Te puedes permitir el lujo de decirle a la cara que es un “cabrón”, porque nadie te va a dar trabajo ahora.

Hay técnicos que fueron echados exigiendo sus derechos laborales, y fueron sustituidos por otros, que le han hecho ahorrar algo al empresario.

Ana Sosa: Se ha formado una familia.

Daniel Domenech: Ahora mismo, crear cualquier evento cultural es factible.

Ana Sosa: Los que estamos aquí, tenemos todo para montar un espectáculo.

¿Tienen previsto ya una fecha, para una nueva manifestación?

Ana Sosa: Si, pero somos partidarios de no anunciarlo hasta que los papeles están aprobados por la delegación.

Pero será de otra manera, porque el 17 se septiembre no estábamos en un “Estado de Alarma”, y por eso hemos de tener más cuidado.

¿Y si hay gente que les llaman “negacionistas”, porque se están manifestando en este contexto?

Ana Sosa: No sólo habrán personas que nos llamen así, también estarán los propios del gobierno que intentarán seguir boicoteándonos. Por eso hay que estar prevenidos para lo que venga.

En nuestra próxima salida, presentaremos un nuevo manifiesto que persiga un plan de rescate.

¿Les gustaría añadir algo?

José Luis Palomino: No hay que parar.

Ana Sosa: Ya le hemos la oportunidad al gobierno de hacer algo, y no han hecho nada. Por eso volveremos a las calles a finales de este mes.

 

Nos vamos a volver locos en casa, nuestra alma necesita trabajar

Comparte este contenido

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *