música — 14 Mayo, 2017 at 1:27

The Paperhead crean una jam session de improvisación y psicodelia

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Hay bandas que sustentan el directo con una revisión fiel o mejorada de su discografía, sin embargo otras como The Paperhead crean una jam session de improvisación y psicodelia que deja boquiabierto al público.

Peter Stringer-Hye al bajo se encarga de marcar el camino del ritmo, que inmediatamente es aderezado por Walker Mimms a la batería cuyo rostro refleja la calidad de las melodías, disfrutando y adornándose con ademanes jazzísticos. Ahí entran a dialogar Stephen Piccarella al saxo y Ryan Jennings a la guitarra en un mano a mano tan elegante y coordinado que por separado son bellos y delicados, y a la vez rebosan vitalidad.

Vuelven a entrar en trance, a través de un dilatado instrumental psicodélico con notas de saxo que se alargan correspondidas por ritmos armónicos de batería, punteos de bajo que repiten incesantes el mismo juego de notas, mientras la guitarra impertérrita resiste una y otra vez en el mismo tono.

Sobre el escenario el cuarteto cierra los ojos para alcanzar unos instantes de misticismo, incluso con pérdida de conciencia repentina debido a la disminución paulatina del ritmo. Así consiguen un breve momento de sosiego donde nuevamente Peter Stringer-Hye intensifica con su Precision la potencia primero con un mono tono, luego dos notas, hasta llegar progresivamente a arpegiar.

Walker Mimms se enzarza baqueteando el borde de la caja y el crash, mientras Stephen Piccarella insufla con más fuerza el saxo y es ahora Ryan Jennings con la Strato quien va escalando ternas de notas frotando las cuerdas traste a traste, en conversación con el poderoso bajo alternado dos y tres notas. A esta fiesta musical se agrega el saxofón subiendo, subiendo, subiendo hasta el éxtasis final que rubrica una cerrada ovación del publico.

Aquí el saxofón se comporta como una cuerda más de la guitarra, porque cuando ruge la distorsión le acompaña en perfecta sintonía. Siempre en contacto visual toda la banda, y ese intercambio en el cruce de miradas hace que todo fluya en una construcción musical compacta. Vuelta al camino emprendido, ampliando la melodía y haciendo un fraseo glorioso para finalizar.

The Paperhead ofrecieron una brutal sesión de freejazz, rock progresivo, momentos de krautrock con ramalazos psicodélicos de los 60’s y 70`s donde nuestra mente viaja por senderos de The Beatles o Pink Floyd en sus delicadas canciones con esas bellísimas armonías vocales.  No se plantean unos temas para interpretar, sino una improvisación con tintes jazzísticos.

 

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