La mujer del bluesman

Tenía trece años la primera vez que vi a mi musa… y el encuentro sacudió mi adolescencia como un mazo sacude del golpe el bronce de una campana y lo hace vibrar. Pero yo vibraba a ritmo de blues. Para ser sinceros, tenía trece desde hacía ya algunos años, porque si hubiera contado mi auténtica edad me habrían hecho pagar […]