La noche de ayer

De café, hadas que bailan y la puta luna Debería levantarme de la silla y hacer café. Ella sigue en la habitación en la que ayer me sentí vivo otra vez. Su sonrisa era un puto fusil y a mí me pareció bien volver a sangrar. Pero las estrellas se apagan y ahora me siento estúpido por estar escupiéndole al […]