carrusel, crónica conciertos, música — 18 diciembre, 2018 at 0:10

La Máquina del Tiempo con Public Service Broadcasting presentando Every Valley

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Public Service Broadcasting ofreció un auténtico espectáculo sonoro durante su directo de la Sala 0 de Madrid. Cada pieza del repertorio acompañada por su correspondiente proyección audiovisual hacía volar por los aires nuestros cinco sentidos. Cada tema fue un viaje extrasensorial que nos trasladaba a otra dimensión espacio-tiempo, un universo infinito de sensaciones donde se encontraban pasado, presente y futuro. Un espectáculo luminoso, sideral, galáctico e interestelar, por momentos pop, por momentos un baño en el mar a la luz de la luna.

Acudimos al concierto que la banda londinense ofreció en la Sala 0 de Madrid de la mano de SON Estrella Galicia. No era la primera vez que Public Service Broadcasting hacía escala en nuestra ciudad pero sí la primera vez que nosotros íbamos a experimentar su directo.

La expectación era máxima y las preguntas que nos hacíamos eran cuantiosas dado que la banda compone las letras de sus canciones aprovechando archivos sonoros como newsreels, cortes de programas de radio o propaganda política… sin tener un cantante que defienda los temas en directo, ni estribillos donde amarrar al público y para más inri sus discos son temáticos. El más reciente Every Valley del 2017 está inspirado en el declive de la industria minera en Gales o el anterior del 2015, The Race For Space, donde reviven la historia de la carrera espacial entre los EEUU y la Unión Soviética entre 1967 y 1972, con lo que no acabábamos de imaginar cómo fluiría el repertorio en directo ni cómo sería la conexión con el público pero la verdad fue que la banda no tuvo el más mínimo problema para conseguir que nos rindiésemos a su música desde el primer acorde y supieron mantener el ritmo a lo largo de la casi hora y media que duró el concierto.

PSB está formada por J. Willgoose Esq. músico multiinstrumentista (guitarra, banjo, samples e instrumentos eléctricos) y cerebro de la banda aunque sus compañeros no se quedan atrás, Wrigglesworth a la batería y JF Abraham al bajo, teclados y fliscorno. Si bien es cierto que el look nerd con pajarita, corbatita, repeinados y gafapasta pueda echar un poco para atrás, su música tiene el efecto contrario, absolutamente hipnótica.

Abren la noche con dos temas de su trabajo más reciente, el EP White Star Liner publicado en septiembre de este mismo año e inspirado en la compañía naviera británica, más conocida por el hundimiento de uno de sus principales buques, el Titanic en 1912. El público en la sala no era muy numeroso y del todo variopinto, no se le podría clasificar dentro de ninguna tribu urbana específica más allá de compartir un buen gusto musical. La luz del todo tenue, un auténtico reto para los fotógrafos en la sala.

El setlist fue intercalando temas de sus tres discos de estudio desde que editaran su Inform-Educate-Entertain en 2013, con el público completamente sintonizado con la banda. Algo que favorecía la disposición del pequeño escenario de la Sala 0 que permitía al público rodearles a lo largo de 180 grados, no paramos de bailar al ritmo de su personal versión de la electrónica con tintes krauftrock. PSB no serán la primera banda en experimentar en dicho género, ni los más famosos como Kraftwerk o Brian Eno pero sí hay que reconocerles su lectura personal.

Y van llegando sus hits, Progress del 2017 con la colaboración de la cantante Tracyanne Campell de Camera Obscura y la audiencia emocionada y enganchada al mantra I believe, I believeeeeeeeeee, in progress, in progresssssss… y para antes de los bises se reservan otro de sus hits mantra, el Go! del Race For Space que deja al publico encendido, vitoreando a la banda y pidiendo más, el efecto ideal antes de los bises.

La máquina ha pasado todos los controles de seguridad y la banda regresa al escenario para la ignición final. TRES – All Out, DOS – Gagarin con un astronauta dando botes sobre el escenario (he de confesar que este efecto me pareció que restaba más que sumar, solo me consuela el pensar que tal vez alguno de los muñecos de la Plaza de Sol dada la cercanía a la sala pudiera conseguir un dinerillo extra) y UNO – Everest aunque para esas alturas estamos bastante más elevados que la cima más alta del planeta, ya estamos flotando en la estratosfera!

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